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viernes, 23 de noviembre de 2012

Sorteo de un lote de novela negra


 Atila, el detective marginal del Raval de Barcelona, está pasando una mala racha... Tiene problemas con la bebida y con Valentina, "lo más parecido a la mujer de su vida que hay en su vida". Una asociación de ayuda al inmigrante tiene grandes proyectos. El presidente del Fútbol Club Barcelona aspira a la Honorabilidad más absoluta por caminos azarosos. Un crimen machista tan claro de desconcierta al mismo Atila. Un par de jóvenes "señoras bien" decididas a portarse tan mal como les sea posible.





 









   Las subinspectoras Rebeca Santana y Miriam Vázquez se enfrentan a un violador y asesino en serie que actúa en la Costa Dorada y la ciudad de Barcelona. La sexta víctima del asesino es alguien del entorno más cercano de Santana. La complejidad del caso, sus implicaciones emocionales y la carrera desesperada por salvar a una persona querida no son los únicos obstáculos que deberá sortear la subinspectora. Conflictos sentimentales, un misterioso acosador y un giro inesperado en la complicada relación con su madre, acorralarán a Santana contra las cuerdas.



     La periodista Patricia Bucana (protagonista en otra novela del autor) se lanza a la apasionante misión de desentrañar la verdad en un mundo marrullero, confuso y podrido en el que nada es lo que parece ni nada es lo que debería ser. Sus averiguaciones y su implicación la empujan al precipicio, a las cloacas de la sociedad.

 

martes, 6 de noviembre de 2012

El perro llorón



Era un lugar bonito, con flores en las laderas de su montaña, de color lila, rojas y la típica margarita, que tanto le gustaba olfatear, debe ser por el olor a hembra que dejan al pasar junto a esas flores las hembras mas bonitas .
El lugar........ mmmmm, llamemoslo Acavarac, no se bien como, no recuerdo, o mas bien sea que mi mente ha borrado de la memoria, pero ahí aparecí un día, sin qué ni porqué. Me abandonaron  en un paraje precioso, con un nacimiento de agua y un restaurante el cual me daba de comer, debe ser porque soy algo pelotilla y yo me apegaba mucho a esas personas.
Les hacía gracia que  con mi color de pelo tan oscuro, negro como el azabache y mis largas orejas no hiciera el mínimo movimiento de ser peligroso, al parecer era completamente doméstico, o eso decían......... si así lo era nunca entendí como me abandonaron en ese lugar, supongo que porque me hice grande y con mi tamaño debía molestar, cosa que nunca he pretendido.

Una tarde, me encontré a dos chihuahuas, paseando por el paraje, yo soy muy simpático y me acerqué a oliscar el aroma de esas dos preciosas chihuahuas, si total, grandes .....o pequeñas el olor a hembra me pone totalmente anonadado y termino por flotar en el aire como si de una escena romántica se tratara. 

-¡Hola guapisimas! ¿ que tal os encontráis? 

-Guauuu, guauu,¡ dejanos en paz!, no nos seas pesado, que vamos paseando con nuestras mamis y les estás llamando la atención de manera exagerada.

-¡Pobre perrito!debe estar perdido, o quizás su dueño ande paseando por aquí y se haya despistado. Acompañanos perrito, a ver que podemos hacer por ti.

Yo acompañé a las dos chihuahuas por el paraje, pero nadie me reclamaba, aunque yo era completamente feliz paseando con dos hembras tan suculentas, total ......... para un capazo, aunque sean pequeñas me sirven.

Una de sus dueñas pensó que lo correcto era llevarme con ellas y llevarme a una comisaria, me daban algo de miedo esas personas con trajes azules, pero eran simpáticos y uno de ellos olía dulcemente a hembra en celo.

-¡Lo siento chicas! no parece llevar micro chip y tampoco hay ninguna denuncia referente a un perro perdido con las características de éste noble perro, de todas formas nos podemos quedar con el y avisar a la perrera para que venga a recogerlo, allí los guardan un cierto tiempo por si aparece su dueño, pero en caso contrario, terminan por sacrificarlo.

-¡Que horror! no podemos permitir que hagan eso con este bello animal, pondremos anuncios en la radio comarcal y anuncios en la cafetería en la que trabajamos, pero no podemos dejar que os lo llevéis a una perrera.

Las chicas me acompañaron a casa, pero mis compañeras no permitían que yo las acompañara, es que al mínimo descuido, ya estaba subida encima de ellas pretendiendo..... ya saben ustedes...... ¡procrear! cosa imposible, me ladraban y yo me asustaba.
Las dueñas decidieron que era imposible tener a los tres perritos juntos y me llevaron a casa de su hermana, la cual me bautizó como " Tapias" , me llevó a casa de un hombre con una bata blanca que me miraba mis orejas, yo no oía lo que decía, el dolor de oídos me lo impedía, tenía un terrible eco que me era imposible adivinar lo que me sucedía.


-Tiene una gran otitis, señora, debe echarle usted estás gotas durante una semana, cada 4 horas y vuelva a visitarme la semana siguiente.

Mientras yo me sentía privilegiado con mi nueva dueña, me alimentaba al máximo y me dejaba estar en la calle todo el día, hasta un día me hice amiga de una chica que montaba en moto , cargada de libros, que casi se cae al suelo acariciándome, cuando no se esperaba que yo me subiera encima de sus piernas para saludar.

El tiempo fue pasando, yo seguía "cómo perro sin amo" me pasaba el día y lo que va de noche en la calle, pero era libre, yo no estaba acostumbrado a estar a mi libre albedrío, lo único que echaba de menos era que me acariciaran y me dieran besitos, el resto era perfecto, la de perritas que yo montaba, claro está, hacia el intento, no colaba con ninguna, todas unas antipáticas que me gruñían a la primera de cambio.

Una noche, como tantas otras de las que yo paseaba por Acavarac, me encontré a la chica simpática de la moto, la conocí enseguida, algo en su mirada me lo recordó, era un vacio, y un "se me cae el alma a los pies" cada vez que la veía............ pero algo en ella me gustaba. La chica se acercó a mí y empezó a acariciarme, la veía como lloraba.
-Cokie, Cokie, ¿ porqué te fuiste?¡ te echo mucho de menos!
No entendía, estaba completamente loca llamándome Cokie.

-Oiga usted señora, ese no es mi nombre, a mi me llaman Tapias, por lo menos en mi nueva vida, la otra es como una laguna de la que apenas recuerdo nada.

Vamos perrito! es la última noche que duermes en la calle, esta noche dormirás en casa, si el chorvi me permite, serás nuestra nueva mascota.

-¿Pero de qué va usted? si en casa de mi nueva dueña estoy encantado, siempre en la calle y oliendo a las mejores hembras de Acavarc,¿ pero porqué no intentarlo?
Acompañé a la loca de la moto a su casa, para mi sorpresa encontré una negrita gatita, mmmmm ..... guauu, guauu   

Ahora me llaman Epi, vivo felizmente en casa de mi nueva dueña Marbe, tiene un niño que me adora (Mario)y un chorvi que es mi locura,¡ les adoro! me tratan cómo un hijo más en la casa, hasta he conseguido quitarle el puesto a Lara que nunca compartimos cama, porque debe ser que le quito la atención de mis papis nuevos.